Entrevistada: Lcda. Dairelis Herrera

Primero vamos a recordar que es el maltrato infantil, según la OMS son todos los abusos y la desatención que se lleva a cabo contra cualquier menor de 18 años, esto incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico que cause o pueda causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, actualmente la exposición a la violencia de pareja también se incluye en las formas de maltrato infantil.

Lamentablemente los padres si pueden incurrir en el maltrato infantil, un ejemplo de ello es cuando les gritan, cuando los humillan delante de otros, cuando los comparan con otros, cuando se refirieren a ellos despectivamente (tonto, estúpido, burro, no haces nada bien) cuando les dan la llamada “nalgadita a tiempo”, cuando le dan por la manito para que no agarre algo, cuando para corregirlos usan los golpes o cualquier castigo físico.

Y si muchas veces lo hacen sin darse cuenta, los padres se dejan llevar por la rabia, por el estrés del día a día, pierden la paciencia y caen en patrones de conductas repetidas por nuestras generaciones como lo es la educación a través de la violencia, la crianza basada en castigos físicos, gritos e insultos y el respeto basado en el miedo,  que más que educar repercuten en el desarrollo emocional y social del niño, lo cual es lamentable porque los recursos que se han usado durante años para educar a los niños son esos.

Y cuando se les explica a los padres que están incurriendo en maltrato infantil se sienten desarmados, y lo primero que dicen es “entonces el niño va a hacer lo que quiera”, “no me va a respetar”.

¿Qué debo hacer para evitar el maltrato?

Lo primero que se puede hacer es tomar consciencia de cuál es su rol como madre o padre y si se está ejerciendo positivamente ese rol, revisar de qué forma están educando a su hijo y si lo que están haciendo daña su integridad.

También es necesario cortar con patrones erróneos de conductas como lo son la educación a través de la violencia, la crianza basada en castigos y el respeto basado en el miedo, estar dispuestos a aprendiendo nuevas formas de criar enfocándose en el respeto y la responsabilidad activa de instruir con amor.

Tener presente que los niños son niños, no son adultos, nuestra tarea como adultos significativos en la vida de ellos es guiarlos, es enseñarles y educarlos, para ello es preciso buscar estrategias que guíen la crianza preservando la integridad y el buen desarrollo físico, emocional y psicológico.

Acompañar al niño en su crecimiento y desarrollo, respetando sus tiempos, sus ritmos, modelando las conductas y actitudes que le gustaría que su hijo aprendiera. Haciéndose responsable del autocontrol de sus emociones, evitando dejarse llevar por la rabia, la impaciencia y el estrés del día a día.

Aceptar que pueden equivocarse, estar dispuestos a pedir disculpas y dar lo mejor de sí para mejorar, esforzándose por hacerlo bien por ellos mismos y por sus hijos. Poner el mismo ímpetu que ponen en su trabajo para tener un buen desempeño. Comprometerse día a día con ejercer conscientemente su rol de padre o madre, ser un ejemplo a seguir para sus hijos.

Mas adelante continuaremos con la entrevista a la Lcda Dairelis Herrera

Contactos:

Lcda. Dairelis Herrera

Correo: dairelis.herrera@gmail.com

telf: +54 9 11 68160377

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