¿Le hablo y no me escucha?, ¿No culmina ninguna de sus actividades?, ¿No acepta normas ni reglas?, ¿Siempre se encuentra en constante movimiento?, ¿Habla impulsivamente?.

¡Ah!, se distrae en todo. Seguramente estas preguntas te parecen conocidas cuando te expresas del comportamiento de tu hijo o quizás han sido expresiones utilizadas por familiares, amigos, maestros para referirse a tu hijo.

Con estas interrogantes podemos describir a un niño con <Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad>, pero, ahora ¿Qué es realmente el TDAH?

Se refiere a un trastorno de carácter neurobiológico originado en la infancia que a su vez va acompañada por el déficit de atención, hiperactividad y/o impulsividad

El diagnostico de dicho trastorno debe ser realizado por especialistas en la materia, es decir, neuropediatra, psiquiatras, psicólogos y psicopedagogos.

Es necesario para el diagnostico de TDAH evaluar síntomas como se han mencionado anteriormente. Por ello:

  • Se estudia desde una edad temprana.
  • Si se presentan cualquiera de estos síntomas (déficit de atención, hiperactividad e impulsividad) con mayor intensidad a lo normal para su edad.
  • Síntomas que ya estén afectando el desarrollo deterioren el rendimiento del niño.

Debido a que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), es un trastorno complejo no se puede hablar de una causa que lo origine, sin embargo, en estudios se ha identificado que las causas se deben a factores genéticos y ambientales.

Diversos estudios han demostrado que familiares de personas con este trastorno tienen un riesgo de cinco veces más de sufrirlo que personas sin antecedentes familiares con dicho trastorno. El TDAH posee una heredabilidad del 76%.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *