Lo que debes saber sobre la dificultad del lenguaje en los niños

A veces, algunos padres dicen no poder entender a su hijo cuando éste habla, o en ocasiones que ellos si son capaces de entenderlo pero que el resto de las personas no lo entiende, otras veces las preocupaciones pueden ser otras como que no se expresa como el resto de los niños, e incluso que no puede entender lo que se le comunica. Aunque algunos niños aprenden a emplear el lenguaje a su propio ritmo, normalmente la mayoría siguen un ritmo bastante similar en el desarrollo de éste.

Ellenguaje está referido a como juntamos las palabras para comunicar algo y como entendemos las palabras que los demás nos intentan comunicar, involucra el vocabulario, el conocimiento del significado de las palabras y el cómo podemos usarlas en oraciones o frases. Algunos niños tienen dificultades de lenguaje que les puede limitar el desenvolvimiento con soltura o la posibilidad de relacionarse bien con sus amigos, y esto podría marcarlos de por vida, sin embargo, en realidad estas condiciones son muy comunes en la infancia y pueden resolverse, como también prevenirse.

Las dificultades del lenguaje se pueden dar por causas congénitas, perinatales, postnatales, psicosomáticas, pero también por causas ambientales, ya que un niño carente de afecto tendrá más dificultades para desarrollar el lenguaje como también, un niño sobreprotegido por su entorno puede tardar más en hablar ya que no se le exige e intentan interpretar todos sus gemidos.

Para saber si se debe o no acudir a un médico es esencial conocer el desarrollo normal del lenguaje, y estar atento a las posibles señales de alerta:

10 meses: Ausencia o poco balbuceo.

18-24 meses: No dice palabras como “mamá”, “papá”, u otros nombres. Emisión de menos de 10 palabras distintas.

24-30 meses: Aún no comienza a hacer uso de dos palabras en enunciados simples. Emisión de menos de 25 palabras. No hace uso de frases con un sustantivo y un  verbo.

36 meses: No puede tener una conversación. Lenguaje con menos de 200 palabras. No entiende instrucciones cortas. No pide las cosas por el nombre que tienen. No se le comprende o es difícil comprender lo que dicen.

48 meses: Uso de palabras de forma incorrecta. Uso inadecuado del pronombre “tú, yo”. Pronunciación incorrecta de la mayoría de los fonemas. Aún no es capaz de contar o narrar sucesos.

Conociendo estos indicadores, y en caso de estar preocupado porque tu hijo no sigue un ritmo similar al descrito anteriormente lo ideal sería buscar ayuda de un profesional del habla y el lenguaje, como también buscar una recomendación del pediatra.

Además, algunas maneras de mejorar el desarrollo del lenguaje del niño en casa implican hablar con su hijo tanto como pueda, escucharlo, y darle tiempo para responder, como también escuchar música, cantar continuamente, leerle a su hijo y volver la lectura una experiencia interactiva.

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